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domingo, 6 de septiembre de 2026

EVENT HORIZON (Michael Kamen, Orbital)

EVENT HORIZON (1997)

Music Composed And Conducted By
 

MICHAEL KAMEN

Electronics Composed By
ORBITAL











Tracklist:

1. The Forward Decks
2. The Main Access Corridor
3. Engineering
4. The Event Horizon

La muerte en julio de Sam Neill me llevó a recuperar algunas de sus películas y bandas sonoras y, entre ellas, la de "Event Horizon", editada en CD a finales de los noventa. Una composición muy denostada entonces, a la que yo mismo apenas presté atención, pero que, reescuchada hoy, creo que merece ser reivindicada como un experimento notable: la primera —y única— colaboración entre Michael Kamen y el dúo electrónico Orbital.

"Event Horizon" (Horizonte Final, 1997), dirigida por Paul W. S. Anderson, sigue siendo una de las propuestas más curiosas, inquietantes y excesivas de la ciencia ficción de finales de los noventa, como una mezcla de casa encantada y horror cósmico. Aquí, la trama nos llevaba hasta una nave diseñada para plegar el espacio, que abría accidentalmente un portal al infierno y desaparecía. Años después, la tripulación de la Lewis and Clark acude a investigar su reaparición y descubre que el horror no viene del exterior, sino de lo que la nave trae consigo.

El argumento no es original, pero su ejecución visual sigue funcionando. El núcleo giratorio de la nave, la atmósfera opresiva y una dirección artística recargada generan imágenes que aún resultan perturbadoras.

La música refleja esa dualidad entre lo viejo, lo gótico y lo nuevo, lo tecnológico... Kamen, conocido por "Die Hard" o "Robin Hood: Prince of Thieves", afrontaba aquí uno de sus encargos más atípicos —aunque hizo algunas incursiones en el fantástico y no tantos trabajos de terror—. Para ello se incorporó a la composición al grupo Orbital, encargado de aportar el lenguaje electrónico que debía encarnar la corrupción de la nave. Sobre el papel, la idea era fascinante: Lo sinfónico para la épica espacial; lo electrónico para el horror. Y, ciertamente, si uno ve la película, este concepto funciona muy bien. Pero el disco nunca fue lo mismo, ya que la edición en CD, supongo que por motivos comerciales, priorizaba las intervenciones electrónicas de Orbital.

El álbum es una pugna constante entre dos lenguajes que rara vez conviven en equilibrio, al menos en la grabación discográfica. La parte orquestal de Kamen, interpretada con solvencia por la London Metropolitan Orchestra, en la película cumplía perfectamente, pero, como comento, en el disco deja una impresión extraña. La excepción es «Turbulence», la segunda suite, donde los metales en ostinato y el coro aportan la mayor intensidad de toda la partitura. El resto se mueve entre texturas atmosféricas, estallidos de metal y un toque vanguardista cercano a Elliott Goldenthal.

Orbital, en cambio, despliega una electrónica muy percusiva y agresiva: ritmos programados y repetitivos, sintetizadores distorsionados y voces procesadas que crean una amenaza permanente. A veces la música es tan potente que hace que los buenos momentos de Kamen queden apagados, como sucede con el delicado motivo melancólico del final de la tercera suite.

Ahí está el problema central del álbum: la mezcla. La electrónica está muy por encima de la orquesta y la escritura de Kamen es demasiado discreta para imponerse. Tampoco ayuda la presentación: Son cuatro largas suites que dificultan localizar los mejores momentos, además de la ausencia de varias secuencias clave que sí se escuchan en la películaY aun así he querido recuperar este trabajo, no fue de lo mejor de Kamen ni una colaboración completamente redonda, pero sí un experimento valiente que intentó unir dos mundos aparentemente incompatibles. No alcanzó todo su potencial, ciertamente, pero en esta nueva escucha, creo que subió muchos puntos y merece bastante más de lo que se le reconoció entonces.