HIGH SPIRITS (1988)
Tracklist:
1) High Spirits Overture (4:37)
2) Prologue & Main Title/Castle Plunkett (5:00)
3) Plunkett’s Lament/Prayers For Freedom (2:16)
4) Ghost Bus Tours (3:36)
5) Ghostly Reflections (1:04)
6) She is Far from the Land (1:39)
7) Bumps in the Knight (3:42)
8) Mary Appears/Windstorm/A Night for Lovers (5:27)
9) I Could Love You, Sir Jack/Shower Surprise (2:37)
10) Knight Time at Castle Plunkett (3:27)
11) The Wedding Night/Jack Saves Mary (2:34)
12) Restless Spirits/The Seastorm (6:12)
13) Madness on All Hallows Eve (4:41)
14) Falling in Love (4:22)
15) The Lovers Dance (Finale) (1:32)
Si tengo un propósito claro en los próximos tiempos es reivindicar la figura de George Fenton, compositor británico no siempre suficientemente valorado y que, en mi opinión, merece ser reconocido en toda su dimensión.
Si nos remitimos a la fecha de composición de esta banda sonora, nos situamos en uno de los momentos álgidos de la música de cine: la última gran época dorada, aproximadamente entre 1977 y 1999. En ese periodo, el nivel de calidad de las composiciones en Hollywood (y también en Europa) era realmente espectacular. En ese contexto, esta partitura de Fenton es, sin duda, una obra maestra que merece ser recuperada.
En mi caso, he vuelto a redescubrirla tras revisar nuevamente la película, una comedia muy irregular dirigida por Neil Jordan que pretendía satirizar el género de las casas encantadas. Ambientada en un hotel irlandés supuestamente embrujado que debe venderse para saldar deudas, su dueño —un excelente Peter O'Toole— contrata a varios actores para fingir ser fantasmas, aunque auténticos espíritus también rondan el lugar. El fantasma principal, Mary, está interpretado por Daryl Hannah.
La idea funciona con solvencia en el primer tercio del filme, pero posteriormente pierde fuerza, ya que el guion nunca termina de encontrar un foco claro. Se introducen múltiples tramas románticas y personajes secundarios poco desarrollados que debilitan la narración. El resultado es un producto desordenado y fallido en lo narrativo, pese a sus buenos acabados técnicos y, sobre todo, a la espléndida música de Fenton, que eleva el conjunto muy por encima de sus limitaciones cinematográficas. Publicada en su día por GNP Crescendo Records en LP y CD, hoy es una edición difícil de encontrar en formato físico (más accesible en digital). La partitura se grabó en Múnich con la Orquesta Sinfónica Graunke —que en aquellos años trabajaba con frecuencia en grabaciones de bandas sonoras— bajo la dirección del propio Fenton, y contó con la colaboración de solistas irlandeses como Paul Brennan (gaita irlandesa), Dermot Crehan (violín) y la vocalista Catherine Bott.
Como en los mejores tiempos de la banda sonora clásica, a lo Max Steiner, Fenton —que ya había colaborado con Jordan en The Company of Wolves— compuso varios leitmotivs que vertebran el conjunto y que son presentados en el primer corte, el increíble “High Spirits Overture”, una pieza que no aparece como tal en el filme —pues funciona más bien como suite de presentación— y en la que la orquesta y la energía contagiosa de los solistas marcan el rumbo memorable del trabajo.
Los distintos temas se desarrollan posteriormente a lo largo del CD. El tema del Castillo Plunkett (“Prologue & Main Title/Castle Plunkett”) es un motivo lírico y juguetón, cercano a un vals suave y refinado. Más adelante reaparece en “She Is Far from the Land”, donde se retoma en clave elegante y romántica.
Asimismo, encontramos el tema de Mary, de carácter melancólico y gran belleza, con una magnífica y cristalina interpretación vocal de Catherine Bott. De manera especialmente inspirada, el compositor combina el tema del castillo y el de Mary en “Plunkett’s Lament/Prayers for Freedom”, logrando uno de los momentos más emotivos del álbum. Este romanticismo también se prolonga en los dos últimos cortes del compacto: “Falling in Love” y “The Lovers Dance (Finale)”, este último recuperando por última vez el tema del castillo en un elegante cierre en compás de vals. También encontramos pasajes más atmosféricos, en los que se combina la electrónica con instrumentos acústicos y la propia orquesta para evocar lo espectral, como “Ghostly Reflections” o el inicio de “Mary Appears”.
Fenton ofrece igualmente bloques de acción que resultan espléndidos —en un autor que no se ha prodigado con frecuencia en el género—, como “Windstorm”, “The Wedding Night/Jack Saves Mary” y “Knight Time at Castle Plunkett”. No obstante, todo alcanza su apoteosis en el excepcional “Madness on All Hallows Eve”, un bloque repleto de energía, abundante percusión y poderosos metales que constituye, sin duda, una demostración plena de las habilidades de su creador.
Una obra variada y brillante, que destaca por su capacidad de evocar emociones diversas —desde la alegría y el humor hasta la ternura y el misterio—, siempre con influencias celtas o folclóricas, como en los estupendos “Ghost Bus Tours” o “Bumps in the Knight”, con melodías de clara raíz celta.
En definitiva, un trabajo descomunal que merece ser redescubierto y disfrutado —más aún en la actualidad—. Repleto de riqueza temática, exuberantes orquestaciones de sabor irlandés y un fino sentido del humor, constituye una demostración del talento extraordinario de su autor… al que probablemente vuelva en la siguiente entrada.
Agradecimientos especiales a Jordi (Coque) Cano.
.jpeg)
.jpeg)



.jpg)
.jpeg)




