BELL, BOOK AND CANDLE (1958)
Music Composed By
GEORGE DUNING
Tracklist:
1 Main Title 2:25
2 Pyewackey, Queenie And Gil 2:59
3 Send Me Nicky 2:06
4 Way Out Calypso 1:54
5 Stormy Weather Polka 1:54
6 The Spell 5:23
7 The Herb Shop 2:40
8 I Wish I Could 3:34
9 Shep Shook 2:02
10 Where's Pywacket? 2:19
11 Pywacket Returns 2:07
12 Zodiac Serenade 2:20
13 Zodiac Blues 2:20
14 Only Human And End Title 4:19
La revisión de esta magnífica película de Richard Quine me ha llevado a recuperar esta gloriosa banda sonora, compuesta por el siempre reivindicable George Duning, un autor al que procuro dedicar espacio en este blog siempre que tengo ocasión.
Me enamoré de una bruja (Bell, Book and Candle) es uno de los títulos más emblemáticos de la filmografía de Richard Quine, quien volvió a reunir ese mismo año a James Stewart y Kim Novak. La trama nos presenta a una joven y atractiva bruja, encarnada por una hipnótica Kim Novak, que se enamora de su vecino (Stewart) y decide recurrir a sus sortilegios para conquistar su amor. Rodada con una elegancia soberbia, la puesta en escena consigue que la cámara parezca bailar con los actores en una coreografía de planos refinada y fluida. Aunque la propuesta pueda parecer sencilla a primera vista, la película cuenta con un guion impecablemente construido y un desenlace profundamente romántico. La mirada de Quine resulta siempre precisa, casi musical, y nos regala instantes de puro cine fantástico, además de un grupo de secundarios verdaderamente inolvidables, entre los que destacan Elsa Lanchester y Jack Lemmon.
George Duning pertenece a esa categoría de compositores irrepetibles que contribuyeron a engrandecer la música cinematográfica estadounidense durante las décadas de los cincuenta y los sesenta, aunque su nombre quizá nunca haya alcanzado todo el reconocimiento que merece.
En 1958, Duning ya había escrito música para docenas de películas de los estudios Columbia, donde trabajaba bajo contrato. Títulos como The Jolson Story, The Eddy Duchin Story, Johnny O'Clock, De aquí a la eternidad (From Here to Eternity) y Picnic, a la que ya dediqué una entrada en este blog, se beneficiaron de su resplandeciente talento musical. A pesar de ser uno de los compositores emblemáticos de Columbia, nunca llegó a disfrutar del prestigio de otras grandes figuras vinculadas a las principales productoras de Hollywood. Sin embargo, su nombre está indisolublemente ligado a algunas de las mejores películas de Richard Quine, entre las que destacan esta auténtica joya cinematográfica y musical y la posterior Un extraño en mi vida (Strangers When We Meet).
En Bell, Book and Candle, Duning demuestra una extraordinaria capacidad para alternar los pasajes dramáticos y las grandes sonoridades orquestales con piezas de carácter diegético, integradas en la propia acción de la película. Esta combinación confiere a la partitura una personalidad inconfundible y pone de manifiesto la versatilidad de un compositor que sabía moverse con idéntica solvencia entre el romanticismo sinfónico y los ritmos más modernos.
Su formación jazzística le permitió encontrar en esta película una oportunidad excepcional para desplegar todo su talento. El resultado combina magistralmente el sonido de una gran orquesta hollywoodiense con sutiles intervenciones de trompeta, arreglos de inspiración jazzística y excelentes interpretaciones instrumentales. Los ritmos de jazz y las sonoridades latinas enriquecen la composición y aportan una frescura extraordinaria al conjunto. Ambas vertientes musicales, lejos de entrar en conflicto, se complementan a la perfección y dotan a la película de una enorme vitalidad, convirtiendo tanto la escucha del antiguo vinilo como la del posterior CD en una auténtica delicia.
La partitura se articula en torno a un leitmotiv absolutamente arrebatador: un tema principal maravilloso ("Main Title") que conjuga la magia de la historia con ese toque romántico tan característico del compositor. Presentado durante los títulos iniciales, reúne los elementos mágicos, festivos y cómicos que definen el espíritu de la película, anticipando la singular personalidad musical que Duning desarrollará a lo largo de toda la obra. Este tema reaparece posteriormente en distintas variaciones, sin perder su fascinante personalidad, por ejemplo en el corte "The Spell/Shep Hooked" donde aparece la voz femenina de Gil cantando al melodia y que constituye uno de los momentos más hermosos de la banda sonora. Los cortes diegeticos son asimismo memorables tocados por un trio de jazz cuyo pianista no es nada menos que el joven John Williams, destaca por ejemplo "Stormy Weather Polka", una ingeniosa variación que permite al compositor explotar las posibilidades expresivas del trío de jazz...Por su parte, el corte final, «Only Human and End Title», incorpora recursos electrónicos que refuerzan los trucos visuales de las brujas y añaden un componente sonoro especialmente sugestivo
En definitiva, estamos ante una partitura elegante, romántica, misteriosa y llena de matices, en la que la gran tradición orquestal de Hollywood convive con el jazz y las sonoridades modernas. Una auténtica joya que confirma la grandeza de George Duning y de una época irrepetible de la música cinematográfica, cuyo esplendor contrasta tristemente con las miserias creativas que, a mi juicio, dominan buena parte del panorama actual.











